 Grabado de época de la Fábrica de Vajilla del primitivo complejo de Sargadelos.
 Retrato de Antonio Raimundo Ibáñez. Óleo de Francisco Goya. Museo de Baltimore. EEUU.
 Laboratorio de la Fábrica de Porcelanas La Magdalena, en Argentina. |
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EL GRUPO DE EMPRESAS SARGADELOS
 Marcas de la antigua cerámica de Sargadelos. |  |
El conjunto de empresas que hoy se agrupan bajo el nombre de
Sargadelos tuvo su origen en el año 1947, cuando se
creó en O Castro de Samoedo (Sada-A Coruña) una
pequeña fábrica de cerámica con la
intención de experimentar con los caolines procedentes de los
yacimientos de Sargadelos que todavía estaban en
explotación. El espíritu que animaba este proyecto era
la recuperación de la actividad que había nacido en
Galicia hacía 200 años con la creación en
Sargadelos de un complejo industrial diseñado en su totalidad
como una moderna empresa que representaba una nueva relación
de producción, aprovechando y añadiendo valor a los
recursos naturales de una misma comarca.
Su creador, Antonio Raimundo Ibáñez, al que el
pueblo y los primeros historiadores hicieron Marqués de
Sargadelos, empezó a finales del siglo XVIII con una
siderurgia integral dedicada a la producción, casi exclusiva,
de material bélico y, ya en el siglo XIX, creó una
fábrica de cerámica, la primera industria que introdujo
en España el decorado mecánico de las vajillas
estampadas, entre otras variaciones. La empresa de
Ibáñez se mantuvo abierta hasta 1875, a pesar de que su
creador fue arrastrado en 1809 por las calles de Ribadeo en uno de
los pasajes más dramáticos y oscuros de nuestra
historia.
 Fuente estampada de la tercera época de Sargadelos.
 Candelabro de cinco dedos decorado a mano, de la segunda época de Sargadelos. |  |
En los ensayos de O Castro de Samoedo con los caolines
sargadelianos y con el pensamiento puesto en poder restaurar
algún día la cerámica de Sargadelos, pronto se
comprobó la excelente calidad de aquellas tierras,
constituyéndose la sociedad Fábrica de Cerámica
do Castro, que en 1952 ya tenía una plantilla próxima a
los cien trabajadores y con unos productos de gran aceptación
en el mercado.
En 1955, el interés suscitado por las experiencias de O
Castro permitió la creación de una proyección
suya en la República Argentina, a 100 kilómetros de
Buenos Aires, donde se montó la Fábrica de Porcelanas
La Magdalena, que mantuvo el proceso productivo durante más de
treinta años, hasta que las coyunturas económicas
argentinas hicieron que La Magdalena dejase de interesar a
Cerámicas do Castro.
Este proyecto transoceánico también sirvió
para interesar a los intelectuales gallegos exiliados en Argentina
desde el final de la Guerra Civil española para trabajar por
la recuperación económica y cultural de Galicia. En las
primeras conversaciones participaron Luís Seoane, Rafael
Dieste, Lorenzo Varela, Núñez Búa, Antonio
Baltar, Blanco-Amor, Laxeiro, Arturo Cuadrado e Alberto Vilanova, que
se plasmaron en 1963 con la creación del Laboratorio de Formas, constituido por Luís Seoane e Isaac Díaz Pardo, con la posterior incorporación del arquitecto Andrés F. Albalat, que recogieron las preocupaciones y deseos del colectivo y se encargaron de convertir en realidad el proyecto definitivo de
Sargadelos, el Museo Carlos Maside, Ediciós do Castro, Seminario de Sargadelos, empresas de comunicación como el Instituto Galego de Información y el apoyo a la reestructuración del nuevo Seminario de Estudos Galegos.
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